Should we go outside?
Estoy buscando al lucero. Espero que se aparezca mientras me columpio y veo como la luna creciente está ahĂ. No es de quezzzo, no tiene cara de conejo,no está tan cerca que la puedo tocar. Te está mirando desde allĂ, solo eso, no va a chocar contra la tierra... no la quiere ni ver. Lo Ăşnico que quiere es irse de parranda con alguna de las lunas de JĂşpitar y Ă©ste individuo. Quiere reirse de lo lindo de la nada mirando al vacĂo. Quiere ser risueña nuevamente y olvidarse de lo que alguna vez fue denso y melancĂłlico, quizás hasta se quiere olvidar de ella misma. Habrá que conseguirle un poco de coca.
Y asĂ, espero que aparezcanlas estrellas. No tengo que hacer nada, solo columpiarme con ese vestido con vuelitos y la corona que nunca pensĂ© llegar a apreciar; esa que me pusieron desde la cuna por ser "los ojos de mi papá". ÂżCĂłmo se es los ojos de alguien? Imposible, pero extrañable sĂ; casi tanto como el olor dulce que emanan las rosas secas, o el sabor del helado, o entrar a esejardĂn. Casi como eso, casi como aquel momento en que tenĂa la certeza de que dos más dos lo era todo, incluso cuatro. Feliz aquel dĂa, feliz cuando lo tuve, feliz cuando lo sentĂ. Feliz cuando pense que era cierto. Intentando encontrarlo nuevamente. No el dos más dos de aquella librerĂa, es que la "teorĂa del dos más dos" es aplicable a todo, es preguntarme si existe lo incierto. Si Alicia va a encontrar alguna vez a ese gato, si la lluvia limpia. Tiene que existir aquel jardĂn. AlgĂşn dĂa lo voy a encontrar nuevamente.
Yes, I want to go outside. I want to see it all. I want to feel it all. Quiero preguntarselo a las vacas, quiero ver a los pinguinos (no a los de la capital), lo quiero todo.
Quizás me equivoquĂ© de Ă©poca. Me habrĂa sido más fácil nacer en aquel tiempo en que no me hubiese sido necesario pensar, ni esperar a que salgan las estrellas. Quizás haber nacido en 1500 no habrĂa sido tan malo... Mentira. Muchas cosas serĂan más fáciles, muchas más difĂciles. No me gusta lo mecánico, en aquello en donde no hay palabra... no, quizás si es Ă©ste mi tiempo, quizás no. ÂżSe lo pregunto a la luna? Se lo preguntarĂ© a las cucarachas, que ellas me lo digan, que aquellas que me van a sobrevivir de manera más tosca, que aquellas que llevan miles de años aquĂ, que aquellas que en ese sentido te superan porque para ellas no eres más que vanidad... que ellas me respondan.
Quizás un dĂa entren al jardĂn y se coman al gato y a todos los árboles en los que me subĂa. Quizás conquisten la Luna ("al infinito y más allá") y las estrellas como en los Padrinos Mágicos, quizás se coman todo el quezzo del mundo...pero quĂ© más da. Con mirar a quien me mira hoy, con comer un helado, con subirme a un árbol, con tener mi metro cuadrado en donde estudiar; soy feliz. Hoy lo soy, aunque aun no sepa bien cuanto es dos más dos.

No vemos el lucero, lo sentimos y lo percibimos, será que es como el viento, un viento que nos impulsa al lindo jardĂn, uno con calas te gustarĂa yo creo.
Si de pronto queremos vivir, hacer cosas, es innato, instinto tal vez ( aunque no somos animales).
El tiempo llevará junto al lucero, y ahora a vivir lo mejor de todo.
Las lunas de jupiter parrandean muy bien, les gusta el regaeton y la pachanga, wow se la llevan las niñas en algun lugar de santiago, pero no en las brujas ( por que lo cerraron )
que te vaya genial en este nuevo paso vicky
:)