Escribir de nada. Pasa casi todos los días, pero no se publica aqui cada vez que la tierra da una vuelta en torno a si misma.
Me he quedado pateticamenete escuchando una y otra vez una canción que algún momento de aún corta vida tuve el gusto de escuchar mientras veía Ally mc beal (si es que se escribe así), pero sí, esa primera de todas las series gringas que me encantaban. ¿Habrá sido mi placer culpable?, se que si la dieran nuevamente. aun lo sería. Pero en fin. Escuché esa canción, y aun sigo escuchandola por ya más de una hora, y sé que continuaré escuchándola mamonamente, porque aunque intento no logro encontrar otra palabra más "ad oc" al momento, y que cerraré mis ojos con esas palabras y que quizás hasta soñaré con ese ritmo. ¿Por qué?, no lo sé, no me gusta ser racional a tiempo completo y termino siendolo aun menos que part-time.
Dice "you are still you". Es cierto, ahora no hay nadie a quien decirle que sigue siendo aquella persona, y me pregunto por qué, y termino dándome cuenta que para las cosas que me conviene elijo ser racional y que para las que me convienen más soy lo que siento en el momento, que muchas veces fue mi culpa por no saber qué ser o hacer. Que muchas veces elegí decir adios, sin saber como hacerlo realmente, lo que eventualmente me lleva a despedirme del salón completo. No hablo de parejas solamente, sino de las personas que efectivamente me han tocado de forma profunda emocionalmente. No he sabido decir "nos vemos".
Y me encuentro ahora con que hay gente que me necesita. No estoy siendo egocentrica ni nada por el estilo, pero hay gente a la que le estoy alegrando el día. Me lo alegra el saber eso... espero que me lleve el que nos alegremos mutuamente los días, a poder, en algún momento, decir a alguien aquello; que sigue siendo esa luz importantísima que me alumbró el camino. Lo que me llevaría a completar el tercer tiempo (pasado, presente y ¿?)

Comencé diciendo, "escribir de la nada", porque de la nada esa canción me ha llevado a muchos, mucho, lugares a los que no se puede llegar de a uno. Hace falta esa mano amiga, y la certeza de que no se irá.